Daisy, la nueva gallina de Trudi, es regordeta y agazapada, como si estuviera a punto de poner un huevo.
Suave como una nube, en sus colores marfil y cobre, conserva los típicos reflejos rojos en su cresta y barbas.
Irresistible con su cara vivaz y expresión traviesa, sus alas suaves y su pecho voluminoso. Con solo mirarla, dan ganas de cogerla en brazos.